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Reto América Latina: sumar a más empresas e instituciones, públicas y privadas, que tomen innovación serio y colaboren entre sí.

Conversamos con Luis Arnal, Managing Partner y co-Founder de Insitum, para que nos cuente cómo se está trabajando innovación en América Latina (AL). Compartimos con ustedes un breve resumen de esa conversación.

Innovación en AL se inició experimentando de manera improvisada. Se identificó innovación con creatividad con el resultado de que se generaron muchas ideas muy creativas que fracasaron.

Actualmente se está trabajando con más seriedad y, por ende, se cuestiona más al momento de invertir. Lo que parece no estar claro para muchos todavía es que, para obtener resultados de impacto significativo, hay necesidad de una estrategia de innovación que vaya más allá del “copycat” o de una estrategia de eficiencia. Organizaciones enfocadas en estrategias defensivas concentran sus esfuerzos de innovación en formas de lograr ahorros. La pregunta que surge cuando se ve estos casos es: cuán sostenible en el tiempo es una estrategia defensiva sin que esté acompañada de una estrategia expansiva para el mediano y largo plazo.

En AL también se requiere un mejor enfoque en el desarrollo de una estrategia de innovación. Muy pocas empresas se han planteado esta necesidad al iniciar el camino de la innovación y, por ende, han comenzado a trabajar sin tener una estrategia de innovación, menos aún una que esté alineada con la estrategia del negocio. En los últimos años se ha visto un cambio positivo en este sentido, aunque la mayoría se dan cuenta de que requieren una estrategia de innovación recién cuando ya están embarcadas. Y luego, se dan cuenta también de que es necesario revisar la estrategia de cuando en cuando y hacer ajustes a la misma.

Algo interesante en AL es que, hasta el momento, la innovación abierta no ha funcionado tan bien como en otras regiones por la baja participación de los consumidores. En los países del hemisferio norte se ve un mayor espíritu de colaboración por parte de los consumidores y de la comunidad en general, llegando a haber experiencias de trabajo conjunto entre empresas que trabajan en el mismo mercado.

Otro aspecto interesante es qué sectores están trabajando más en innovación. En AL se ve más activos a la banca y al sector de consumo. En la banca el trabajo se está dando principalmente atacando por líneas de negocio y, primordialmente, en banca digital. Estas son usualmente organizaciones grandes y, en este tipo de organizaciones, la innovación interna descentralizada por áreas tiende a funcionar mejor ya que es complicado mover a toda la estructura desde el inicio. En el sector consumo, lo que ha funcionado es enfocarse en uno o dos tipos de innovación cuando las empresas son grandes. En organizaciones medianas o pequeñas es posible abarcar más.

El reto está en sumar a más empresas e instituciones, que abarquen no sólo el sector privado sino también el accionar del sector público, y en colaborar para que la innovación genere cambios que contribuyan a un mayor desarrollo económico y social en la región.